El 18 de noviembre se conmemora el Día Europeo contra el Abuso y la Explotación Sexual hacia Niñas y Niños, así como el Día Mundial para Prevenir la Explotación, los Abusos y la Violencia Sexuales contra los Niños Y Niñas y Promover la Sanación. Estas fechas nos invitan a reflexionar sobre una problemática alarmante que afecta a millones de menores en todo el mundo.

Las cifras de violencia sexual contra niños y niñas son verdaderamente preocupantes. En España, durante el año 2022, se registraron 18.731 denuncias por delitos de violencia sexual, de las cuales 8.337 (44,5%) tenían como víctima a menores de 18 años. Este dato revela la vulnerabilidad de la población infantil y adolescente frente a este tipo de delitos.

Es crucial destacar que la gran mayoría de las víctimas son niñas y adolescentes. Del total de denuncias por delitos sexuales, el 81,7% de las víctimas eran niñas o chicas adolescentes. Esta estadística subraya una realidad innegable: ser niña o adolescente es un factor de riesgo significativo en la violencia sexual.

En la era digital, los delitos sexuales también se han trasladado al ámbito online. En 2022, de las 1.135 denuncias presentadas por delitos sexuales cometidos a través de las tecnologías, el 84% tenían como víctima a una niña, niño o adolescente. Este dato pone de manifiesto la necesidad de proteger a los menores en el entorno digital.

Es importante señalar que la mayoría de los agresores son hombres. En 2022, 3.201 adultos y 501 menores de 18 años fueron condenados por delitos sexuales, siendo el 97% de ellos hombres en ambos casos. Este dato subraya la importancia de abordar la problemática desde una perspectiva de género.

A pesar de estas cifras alarmantes, es crucial entender que representan solo la punta del iceberg. El Consejo de Europa estima que la violencia sexual afecta a 1 de cada 5 niñas y niños antes de cumplir los 18 años. Esta estadística incluye diversas formas de violencia sexual, desde tocamientos hasta violación, acoso sexual, explotación en la prostitución y pornografía, y violencia sexual en línea.

Las consecuencias de la violencia sexual en menores son devastadoras y duraderas. El 84,1% de las víctimas menores de edad sufren secuelas psíquicas, siendo el 59,1% de carácter grave. Estas secuelas pueden incluir trastornos de ansiedad, depresión, y problemas en el desarrollo emocional y social.

La conmemoración del 18 de noviembre nos recuerda la urgente necesidad de actuar. Es imperativo implementar medidas de prevención más efectivas, mejorar los sistemas de detección temprana, y proporcionar apoyo integral a las víctimas. Además, es fundamental educar a la sociedad sobre esta problemática y fomentar una cultura de respeto y protección hacia la infancia.

En conclusión, el Día Europeo contra el Abuso y la Explotación Sexual hacia Niños y el Día Mundial para Prevenir la Explotación, los Abusos y la Violencia Sexuales contra los Niños y Promover la Sanación nos instan a redoblar esfuerzos en la lucha contra esta forma de violencia. Solo mediante un compromiso colectivo y sostenido podremos aspirar a un mundo donde todos los niños y niñas puedan crecer libres de abuso y explotación sexual.

La Asamblea General de la ONU, reafirmando la necesidad de eliminar y prevenir todas las formas de explotación, abuso y violencia sexuales contra los niños y de promover la dignidad y los derechos, incluida la salud mental y física y la curación, de quienes sufren explotación, abuso y violencia sexuales contra los niños, adoptó el 7 de noviembre de 2022 la resolución A/RES/77/8, por la que se proclama el 18 de noviembre de cada año Día Mundial para la Prevención de la Explotación, el Abuso y la Violencia Sexuales contra los Niños y la Sanación de sus Efectos.