El director del CEIP Río San Pedro’, José María Cadaval, recogió de manos de la concejala de Servicios Sociales, Lorena Díaz, la placa que distingue al centro educativo como «Centro Protector de la Infancia». Esta reconocimiento por su compromiso en la implementación del programa «Mi cuerpo es un tesoro», una iniciativa enfocada en la prevención de la violencia sexual infantil.
Señalar que seis de los nueve centros de educación primaria del municipio ya se han sumado al programa «Mi cuerpo es un tesoro». Esta iniciativa, desarrollada por la Fundación Márgenes y Vínculos en colaboración con el Ayuntamiento, tiene como objetivo principal proporcionar a los niños y niñas herramientas para identificar y prevenir situaciones de riesgo relacionadas con el abuso sexual. El programa se caracteriza por utilizar una metodología lúdica basada principalmente en dramatizaciones y se desarrolla a lo largo de seis sesiones en cada grupo-clase. Además, incluye charlas informativas para familiares y actividades formativas para el profesorado. Es importante señalar que el enfoque del programa está en la educación afectivo-sexual, no en la educación sexual propiamente dicha, dotando así a los menores de herramientas de autoprotección.